El autoconocimiento está de moda. Es, sin duda, algo a lo que todos aspiramos. En Num interiorismo queremos ayudarte a definir el estilo ideal para tu personalidad y tu hogar.
Comenzamos con nuestro particular test al estilo Cosmopolitan. ¿Buscas serenidad y tranquilidad? El estilo nórdico minimalista es la respuesta. ¿O, por el contrario, te definen más la audacia y el amor por los espacios abiertos? En ese caso, únete al club del estilo industrial.
Quédate con nosotros para descubrirlo todo sobre estos dos estilos opuestos y siempre en tendencia.
El estilo nórdico minimalista es una fusión del minimalismo clásico y el estilo nórdico, conocido también como escandinavo. Aunque es muy común confundirlos y pensar que son conceptos equivalentes, no es así. Te lo aclaramos todo a continuación.
El minimalismo defiende la simplicidad ante todo, la máxima del menos es más: la belleza está en la sencillez y se huye de cualquier elemento que se considere superfluo. Neutralidad en el color, sobriedad, y calidad en los muebles y materiales. El estilo nórdico, por su parte, busca un toque de calidez a través del color en piezas elegidas. Se mantienen las líneas depuradas del minimalismo, pero sin miedo a romper con un verde intenso o un rojo, en sofás o asientos. Y, como te contábamos en nuestra entrada sobre el regreso de los años 70 y el nuevo minimalismo orgánico, se completa añadiendo toques más personales con objetos valiosos y elegidos cuidadosamente.

Nueva York, años 50. Los artistas y creadores de la ciudad comienzan a instalarse en antiguas fábricas abandonadas, buscando espacios amplios para desarrollar su labor y alquileres más económicos. Después llegaría Andy Warhol… y el resto es historia.
Los voraces ejecutivos de los 80 se apoderaron también de la estética industrial con el uso (y el abuso) del loft como epítome del interiorismo de lujo, en el que la presencia del arte era un factor decisivo. El reflejo lo vimos en incontables escenarios de películas, series y producciones de moda.
Las claves de este estilo en su versión más ortodoxa son:
Desde hace unos años, el estilo industrial está de nuevo en la cima, pero con un interesante giro de guion. Superado ya el concepto (algo desangelado) del loft, el nuevo estilo industrial se presenta agitado, que no mezclado, como el cóctel favorito de James Bond, con unos toques de glamour, una paleta de colores que va más allá del gris y el negro.
Tanto el estilo nórdico minimalista como el industrial priorizan la funcionalidad y ambos persiguen, utilizando vías distintas, aportar serenidad al espacio. Además en SÓFANUM disponemos de una gran variedad de papel pintado para que puedas escoger el que mejor se adapte a tus gustos y preferencias para tu hogar.
El estilo industrial nos presenta materiales al desnudo, casi en bruto (atención a la revalorización de la arquitectura brutalista, despojada ya de su carga política) que nos liberan del ruido decorativo. En el estilo nórdico minimalista, todo nos conduce a buscar la tranquilidad del espíritu en el refugio del hogar.
Hasta aquí, los puntos en común. ¡Repasamos las principales diferencias!
| Estilo Nórdico minimalista | Estilo Industrial | |
| Paleta de colores | Tonos neutros y pasteles | Tonos tierra |
| Materiales | Madera y fibras naturales como el algodón o la lana | Acero, latón |
| Mobiliario | Piezas únicas, como mesas de café de madera o piedra Muebles de líneas definidas y puras | Muebles rotundos Piezas en aluminio o metal |
| Iluminación | Luminosidad y calidez | Lámparas de metal con detalles a la vista y un aire de cierta tosquedad |
A nuestra directora creativa, Mayi Montes, le apasiona combinar los aspectos más interesantes de cada estilo. Como interiorista profesional, te ayudará a plasmar tu visión en tu espacio más personal: tu hogar.