El interiorismo estilo vintage se ha consolidado como una tendencia de diseño que cautiva cada vez más hogares alrededor del mundo, fusionando de manera magistral la sofisticación contemporánea con la nostalgia de épocas pasadas. Más allá de ser un simple estilo decorativo, representa un viaje estético que reúne elementos históricos y modernos, creando espacios únicos y llenos de personalidad.
Este estilo abarca colores neutros como los pastel, además de que la elección del mobiliario tiene un gran papel para conseguir un diseño de interiores vintage. El uso de elementos o complementos también pueden ser de gran ayuda para este estilo.
A lo largo de este artículo, explicaremos tanto los orígenes del estilo vintage, hasta los mobiliarios y materiales ideales para el interiorismo vintage.
El interiorismo vintage surgió a mediados del siglo XX, exactamente en la época en la que se revalorizaron los muebles. Este nuevo estilo realmente surgió como respuesta a movimientos artísticos y culturales de esa época entre el 1940 y 1970, como también lo fue el Art Déco.
El vintage se caracteriza por mobiliario antiguo, ya que estuvo presente en la recuperación económica de la Segunda Guerra Mundial. Por lo tanto, la gran mayoría de hogares optaron por heredar muebles antiguos y elementos más tradicionales.

Hoy en día, este estilo sigue siendo uno de los elegidos en muchos hogares, ya que combina lo tradicional del pasado y lo moderno de la actualidad, además de conseguir estilos versátiles para combinarlos con el mobiliario ideal.
Sin embargo, es importante destacar que el concepto de "vintage" ha evolucionado con el tiempo, y lo que antes se consideraba nostálgico ahora se reinterpreta desde una perspectiva más actual, adaptándose a las tendencias y necesidades contemporáneas.
Actualmente, el estilo vintage que está ganando más protagonismo es el mid-century modern, una tendencia que se inspira en el diseño de las décadas de 1950 y 1960. Este estilo destaca por sus líneas limpias, funcionalidad y una estética minimalista que se adapta perfectamente a los espacios contemporáneos, logrando un equilibrio entre lo retro y lo moderno que conquista a los amantes del diseño.
El uso de los diferentes elementos que componen un estilo de interiores es la clave para conseguir un resultado armónico. Por lo tanto, vamos a dejar unos consejos sobre colores vintage y materiales que pueden funcionar de manera correcta en el interiorismo vintage.
Como hemos mencionado anteriormente, los colores que predominan en el vintage son los colores pastel, es decir, tonos suaves que consigan un espacio acogedor y cálido. Un ejemplo de colores pastel que pueden encajar a la perfección con el estilo vintage son:
Sin embargo, también es ideal combinar estos colores neutros con el blanco, gris o marrón cálido.
Si el objetivo es crear un espacio más sofisticado, el uso del negro y dorado puede generar esa sensación de antigüedad, concretamente en elementos decorativos. La combinación de estos colores hará que consigas un hogar con una sensación de delicadeza y un toque dramático.
Elegir los materiales es muy importante a la hora de crear un hogar vintage, ya que no todos los materiales se adaptan a este tipo de estilos. A continuación, explicaremos tres tipos de materiales que funcionan a la perfección y en qué elementos pueden encajar mejor.
Maderas como el roble o nogal tienen gran durabilidad. Pueden encajar en mesas, marcos, puertas y aparadores.
Metales como el latón o hierro son perfectos para lámparas, patas de muebles y accesorios. Dan un toque elegante.
Estos materiales dan un toque más delicado, ideales para vajillas antiguas, vitrinas o jarrones decorativos
El uso de textiles da una sensación de confort, como el terciopelo, lino o algodón. Úsalos en cojines y tapicerías
Los sofás vintage son una pieza fundamental en el diseño de interiores, ya que tienen un papel importante. Por eso, para conseguir un estilo vintage, es esencial elegir los sofás correctos.
Los sofás chaise longue son los que mejor se adaptan a este estilo, ya que combinan lo funcional con lo estético. Un ejemplo destacado son los sofás Chesterfield.
Opta por tejidos con patrones geométricos o, si buscas un aspecto más natural, elige estampados florales.

Para el estilo vintage, se recomiendan papeles pintados geométricos o diseños damascos, especialmente para salones y dormitorios.
Debes tener en cuenta los tamaños y espacios disponibles, ya que dependiendo de uno u otro, se deberá elegir un papel pintado diferente.
En espacios amplios, son mejores los patrones grandes, y en espacios reducidos, los patrones pequeños funcionan mejor.

Aparte de los sofás y los papeles pintados, hay otros elementos que también pueden ser claves, como los aparadores o vitrinas.
El uso de mesas auxiliares con algún elemento metálico puede aportar un toque más elegante.
Las sillas de diseño con tejidos estampados también contribuyen a este estilo.
La combinación de estos diferentes elementos permitirá conseguir un hogar lleno de estilo, funcionalidad y con un toque vintage.


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